Quinta Disciplina
Valecillos Luz
C.I 17.392.819
Cátedra: Gerencia
DOMINIO PERSONAL
Las organizaciones sólo aprenden a través de individuos que aprenden. El aprendizaje individual no garantiza el aprendizaje organizacional, pero no hay aprendizaje organizacional sin aprendizaje individual
“Dominio personal” es la expresión que Senge usa para la disciplina del crecimiento y el aprendizaje personal. La gente con alto nivel de dominio personal expande continuamente su aptitud para crear los resultados que busca en la vida. De su búsqueda de aprendizaje continuo surge el espíritu de la organización inteligente.
El dominio personal trasciende la competencia y las habilidades, aunque se basa en ellas. Trasciende la apertura espiritual, aunque requiere crecimiento espiritual. Significa abordar la vida como una tarea creativa, vivirla desde una perspectiva creativa y no meramente reactiva.
Cuando el dominio personal se transforma en disciplina una actividad que integramos a nuestra vida con ello se suma la importancia de que es verdaderamente
trascendental para nosotros. A menudo pasamos tanto tiempo afrontando problemas
en nuestra vida. Que a veces pasa desapercibido o tenemos una visión imprecisa
de lo que realmente nos importa. Por otra parte el aprender continuamente a ver con mayor
claridad la realidad actual. Al moverse hacia un destino deseado, es vital
saber donde estamos ahora parados. La relación entre visión (lo que deseamos) y
una clara imagen de la realidad actual (donde estamos en relación con dónde
deseamos estar) genera lo que denominamos la “tensión creativa”: una fuerza
para unir ambos puntos, causada por la tendencia natural de la tensión a buscar
resolución. La esencia del dominio personal consiste en aprender a generar y
sostener la tensión creativa en nuestras vidas.
En este contexto “aprendizaje” no significa adquirir más información,
sino expandir la aptitud para producir los resultados que deseamos. Se trata de
aprendizaje generativo. Y las organizaciones inteligentes no son posibles a
menos que en todos los niveles haya personas dispuestas a practicar esa forma
de aprendizaje.
Las gentes con alto dominio personal comparten varias características.
Tiene un sentido especial del propósito que subyace a sus visiones y metas.
Para esas personas una visión es una vocación y no sólo una buena idea. Ven la
realidad actual como un aliado, no como un enemigo. Han aprendido a percibir
las fuerzas del cambio y a trabajar con ellas en vez de resistirlas. Son
profundamente inquisitivas y desean ver la realidad con creciente precisión. Se
sienten conectadas con otras personas y con la vida misma. Sin embargo no
sacrifican su singularidad. Se sienten parte de un proceso creativo más amplio,
en el cual pueden influir sin controlarlo unilateralmente.
Viven en una continua modalidad
de aprendizaje. Son muy conscientes de su ignorancia, su incompetencia y sus
zonas de crecimiento y sienten una profunda confianza en sí mismos.
Las personas con alto nivel
de dominio personal son más comprometidas, poseen mayor iniciativa, tienen un
sentido más amplio y profundo de la responsabilidad en el trabajo y aprenden
con mayor rapidez
En el tipo de organización que procuramos construir, el pleno desarrollo
de las personas está en el mismo plano que el éxito financiero.
Algunos temen que el dominio personal amenace el orden establecido de una compañía bien administrada. Es un temor valido. Otorgar poder a la gente dentro de una organización no alineada puede ser contraproducente. Si la gente no comparte una visión común ni “modelos mentales” comunes acerca de la realidad de los negocios, el poder que reciba sólo aumentará el estrés organizacional y las dificultades para mantener la coherencia y el rumbo. Por eso la disciplina del dominio personal se debe ver siempre como una más dentro del conjunto de disciplinas de una organización inteligente. El compromiso empresarial con el dominio personal es ingenuo y necio si los líderes de la organización carecen de capacidad para construir una visión y modelos mentales compartidos que sirvan de guía a quienes toman decisiones locales.



